Agulha - Revista de Cultura

revista de cultura # 20 - fortaleza, são paulo - janeiro de 2002

león ferrari - artista convidado

Agulha - Revista de Cultura






 

Dois aspectos essenciais da obra de León Ferrari

Andrea Giunta e Noé Jitrik

1 Escrituras

León FerrariDesde los entramados agobiantes de minúsculos alambres soldados con los que construyó sus laberínticas torres-esculturas, hasta los collages y las intrincadas marañas de líneas tortuosas en las que, desde 1962, León Ferrari recreó, una y otra vez, el concepto de escritura, toda su obra insistió en la ampliación del concepto de arte, incorporando a éste la realidad más inmediata como materia de renovación del lenguaje.

En 1965, cuando realiza "La Civilización Occidental y Cristiana" (una crucifixión en la que superpone un Cristo de santería a un bombardero norteamericano FH 107), León Ferrari interviene en la estructura narrativa de uno de los temas iconográficos más fuertes del arte, plasmando su interpretación y su condena frente a la guerra de Vietnam y frente a los valores de occidente. En 1965 Ferrari escribía: "El problema es el viejo problema de mezclar el arte con la política". Desde entonces religión, política y violencia se cruzaron en sus collages, en sus objetos, en sus escrituras en líneas y en Braille, en sus citas de textos religiosos (la Biblia) y de textos poéticos (Jorge Luis Borges, Andre Breton, Regis Bonvicino, Tununa Mercado, León Ferrari). La escritura como reescritura. El camino infinito de la línea como analogía del camino infinito de la lectura en la anagnórisis de los argumentos y de las consecuencias de los textos: hasta qué punto el fundamento de la violencia humana puede encontrarse en la violencia sagrada.

Las obras de Ferrari encienden la opinión pública argentina; convocan partidarios, enfurecen creyentes, provocan la adhesión o la ira incontrolable. Entre las bellas formas de sus dibujos abigarrados, entrelazados, obsesivos, extremados en un paroxismo orgiástico, Ferrari coloca un dispositivo latente, una artefacto cuya fuerza no se agota en el grosor de las líneas, en los colores o en las superposiciones. Los paquetes perceptuales de sus escrituras atentan contra la autonomía de las formas y restablecen la legitimidad de fundir política y poética en un signo fascinante, incandescente.

Andrea Giunta

 

2 Vida, muerte y resurreccion del signo (La "letra" de Leon Ferrari)

León FerrariEn 1960, aproximadamente, León Ferrari empezó a indagar en lo que se convertiría, en los casi cuarenta años siguientes, en su gran tema, la letra, casi en paralelo con indagaciones más filosóficas sobre el mismo elemento; él lo hacia sobre lo gráfico, el grafema, lo que daba lugar al grafismo, ejecutado en el lugar de la gráfica, a puro vigor de tinta, pluma, pincel, tela, papel, otros en el misterio de la escritura, otros en la relacion que existe entre el trazo y el inconsciente. De entonces a ahora, mil modos de la letra, destruida, reconstruida, parodizada, recluida, atropellada, desnudada, de la letra y de su atmósfera, dominan una obra que desbarata toda clase de convenciones, las de la pintura confortable, y de conformismos, los de una mirada redondamente satisfecha de lo que le entra por los ojos.

Por la letra, la pintura de Ferrari se instala en un deleite corrosivo: lo que consigue, desde aquellos años, afortunados a juzgar por lo que paso después, hasta lo mas reciente, es bellísimo pero al mismo tiempo siembra una inquietud, uno no se conforma con la belleza que, al mismo tiempo, puede ser en general siniestra si no se produjera otra clase de explosiva satisfacción... en el sentido. Es un principio de subversión provocar esa inquietud y llegar al punto del sentido: entrega y sustracción al mismo tiempo, la letra esta pero no se la entiende como letra racional, como el tranquilo instrumento del aprendizaje del ser humano sobre si mismo y sobre el mundo, su mas alla esta, se lo ve, se lo nota, pero se escapa por el embudo del deseo que, perverso como es, no hace sino estimularlo exasperándolo.

Pero tal principio no gira en el vacío, no es una abstracción: opera, y en varios lugares al mismo tiempo; por ejemplo, obsesionarse con la letra en el grafismo implica sacar de su sitial a la palabra y, correlativamente, a la frase y, correlativamente, al discurso. Que es donde nos movemos con comodidad, ahí podemos analizar, juzgar y creer que hemos entendido porque hemos discurrido sobre lo que los demás discursean. Pero con Ferrari no: en el punto en el que el discurso cesa se levanta el punto en el que su delirante trazado va a otra parte, hasta un imprevisible lugar que funciona como el horno mismo en el que se cuece el signo, que es lo elemental, el signo como Relacion entre una mano que traza y un brote de salida o de emergencia de la masa indiferenciada que constituye el origen mismo de las cosas.

Asi, Ferrari toma el signo entre sus lápices como el cirujano lo hace con un órgano vivo, lo deshace en su superficie trivial y descubre el magma del que sale pero también el hervor volcánico que le permite tomar su forma de signo. Y si vemos en orden la pintura de Ferrari, sacando de en medio la cronología y reordenándola según esta idea, podríamos trazar, arqueológicamente, una verdadera historia del signo, con su nacimiento, sus avatares, sus herimos, sus glorias, sus abyecciones, sus sueños, su caducidad, su espera, sus muertes y sus resurrecciones. Podríamos ver, en su reverso, el gran sueño de la humanidad en su fundamento y en su caída. Por alguna razón que no entiendo del todo, el proyecto de Ferrari es cósmico, acaso porque, como dicen los crédulos de buena fe, "Dios esta en el detalle". Y Dios, no hay mas que verlo, es también la barrera en el pensamiento no tan secreto de Ferrari, es la idea madre que no termina de destruir, hay mucha cuenta pendiente con esa entidad.

Y, sin embargo, las cosas no terminan ahí; siempre hay un mas alla, algo que apunta y se escapa pero que de pronto toma forma racional, se termina por comprender. Es esto: Ferrari intenta rescatar las virtudes del trazo en el espacio, tapándolo, cubriéndolo, como si el espacio fuera el deposito de un ruido que mil demonios acosados, ahí reprimidos, pudieran estar haciendo, sin que se los vea ni se los oiga. Qué es ese ruido, que son esos demonios? No es, creo, la tierra que tiembla ni los monstruos de la llanura o del mar; son, creo, algunas palabras que de pronto recuperan forma después de tanto hurgar en los signos y que significan de una manera brutal, inequívoca: la palabra ESMA lo concentra todo y, al hacerlo, concentra esos demonios y los reorganiza como ejecutantes de una orquesta agria, cuyos ruidos - lamentos e imprecaciones - atruenan los oídos e indican que, desde el fondo del tiempo y en lo más profundo y extenso del espacio, eso que llamamos "Dios" es una ausencia y que su lugar esta ocupado por inquisición, dictadura, desaparición, exterminio, nuevos dioses que se disfrazan de aquel.

Noé Jitrik

León Ferrari

Una pincelada biográfica

León Ferrari nació en Buenos Aires en 1920. Autodidacta. Comenzó a hacer arte en 1955 con diversos materiales: cerámica, yeso, cemento, madera, y alambres de acero inoxidable. Por razones políticas abandonó el país en 1976 y se radicó en San Pablo, Brasil, donde retomó las esculturas metálicas y realizó experiencias con diversas técnicas: fotocopia, arte postal, heliografía, microficha, video-texto, libro de artista, etc. Desde 1991 vuelve a residir en Buenos Aires donde continúa haciendo arte sobre el cristianismo y también pasteles y dibujos sobre lo que Noé Jitrik llama la arqueología del signo. En 1998 el Diario de Poesía publicó La bondadosa Crueldad, colección de poemas que editó Argonauta próximamente. Escribió algunas notas para Página 12 y otros periódicos. En el año 2000 realizó la muestra "Infiernos e idolatrías" en el ICI Centro cultural de España, contra las torturas humanas y divinas. En una sala expuso 40 reproducciones de infiernos famosos (Miguel Angel, Giotto, Bosco, etc) y en otra inventó o copió formas de torturas cristianas pero aplicándolas a Vírgenes, Sagrados Corazones y santos de yeso. La muestra originó reacciones en grupos católicos que instalaron una suerte de altar en las puertas del ICI y en medio de banderas y estandartes rezaron el rosario y arrojaron basura, pintura y una granada de gases lacrimógenos en el interior del local. En el 2001 presentó en la galería Sylvia Vesco 30 collages con el diario "L’Osservatore Romano" y un libro con esass imágenes.

León Ferrari

Muestras personales
Galleria "Cairola", 30, Milán, 1955.
Galatea, Buenos Aires, 1960. (Título: "Esculturas")
Van Riel, Buenos Aires, 1961.
Galería Antígona, Buenos Aires, 1962. (Título: "Alambres y Dibujos")
Gallería Pater, Milano, 1962.
Lirolay, Buenos Aires, 1964. (título: "Escrituras, alambres y manos")
Pinacoteca do Estado, San Pablo, Brasil. 1978.
Gabinete de Artes Gráficas, San Pablo, 1979.
Pinacoteca do Estado, San Pablo, Brasil, 1980.. (título "Percanta, esculturas sonoras")
Museo de Arte Moderno, San Pablo, Brasil. 1980. (título "A Arte de León Ferrari")
Museo Guido Viaro, Curitiba, Brasil, de 1980. (Título: "esculturas, xerografías, heliografías, desenhos, gravuras e livros")
Museo Carrillo Gil, México DF, 1982. (título: "Planos, heliografías y fotocopias").
Museo de Arte Moderno, Rio de Janeiro, 1982.. (Título: "Prismas e retângulos")
Casa de las Américas, La Habana, 1983.
Humberto Tecidos, San Pablo, Brasil, (título: "León Ferrari Hoje").
Arte Nuevo, Buenos Aires, Buenos Aires, 1984. (título: "León Ferrari: Ocho años en Brasil")
Suzanna Sassoun, , San Pablo, 1984. (Título: Desenhos).
Susanna Sassoun, San Pablo, 1985.
Galería Papier, San Pablo, Brasil, 1986.
II Bienal de La Habana, Centro Wilfredo Lam, muestra personal de collages del libro "Parahereges", 1986.
Franklin Furnace, New York, 1987. (Título: "Heretic Chapel by León Ferrari).
UCLA Art Library, University of California, Los Angeles, California 90024, USA, 1988.
Arte Nuevo, Buenos Aires, 1988. ( Título: "Relectura de la Biblia").
Museo Sívori, Buenos Aires, 1989. (Retrospectiva).
Centro Cultural Recoleta, Buenos Aires, 1989.. (Título: "Quinto Centenario de la Inquisición")
Alvaro Castagnino, Buenos Aires, 1991. (Título: "Escrituras y Esculturas de L.F.")
Espacio Giesso, Buenos Aires, 11 al 28 de junio de 1992. (Título: "Sobre Justicias y Preservativos")
Espacio Rozarte, Entre Ríos 861, Rosario, Argentina, 1994. (Título: "León Ferrari 60-70-80-90)
Filo, San Martín 975, Buenos Aires, 1994. ( Título: "Cristos y Maniquíes")
Arcimboldo 1997, Reconquista 870, Buenos Aires
Filo, San Martín 975, Buenos Aires, 1998. ( Título: "Escrituras 1962-1998")
Centro de Arte Moderno de Quilmes, 1998
CeDInCI, ("Nunca Más" y "Nosotros no sabíamos"), Buenos Aires, 1998
Museo de Arte Contemporáneo de Bahía Blanca, 1999
ICI, "Infiernos e Idolatrías, 2000
L’osservatore romano, Sylvia Vesco, 2001

Os textos de Andrea Giunta e Noé Jitrik sobre León Ferrari - originalmente para catálogo de exposições - foram enviados pelo artista. Agradecimentos a Mauro Pereira, pelo acompanhamento valioso na digitalização e transmissão das imagens. Agulha presta aqui homenagem a este notável artista argentino. Contato: lferrari@anice.net.ar.

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Collage, Floriano Martins

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