revista de cultura # 26 - fortaleza, são paulo - julho de 2002

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Dos años de FARO (Fábrica de Artes y Oficios de Oriente) en México: una celebración

Benjamin González

Benjamin GonzálezHace dos años nos hicimos a la mar en este navío, para botarlo se necesitó juntar muchas voluntades, no sólo la de los que lo pensaron y lo edificaron, sino también la de los creadores que apoyaron con su talento los primeros momentos, quienes creyeron en su proyecto y abordaron la nave: sus profesores fundadores y quienes se han incorporado a lo largo de este tiempo; sus alumnos, que han cursado los talleres; el personal fundador y el que se ha ido sumando; los trabajadores de base y los de intendencia, los policías de vigilancia; los funcionarios de la hoy Secretaría de Cultura, la Delegación Iztapalapa; los que han conformado de manera voluntaria las "brigadas de paz" para cuidar los espectáculos musicales y los miles de jóvenes que los han abarrotado; los vecinos de toda la zona oriente, las mujeres que usan el FARO como un lugar de encuentro, los niños que juegan en el arenero haciendo de él una playa imaginaria, en fin, al FARO lo hemos construido todos, es patrimonio de esta comunidad y de quienes día a día se incorporan a ella, es de quienes han pensado que la ciudad puede y debe ser diferente, es de quienes sueñan con un futuro posible.

Esta comunidad, a lo largo de estos años ha realizado un trabajo de integración a través del arte, sus pensamientos, sus sentimientos, su expresión, su capacidad de discernimiento y de crítica, todo ello ha tenido cabida en el FARO, sus expresiones estéticas han tenido lugar y sus manifestaciones de júbilo también; el FARO ha servido para acercar a esta comunidad con infinitas formas de expresión, a través de la participación de cientos de creadores de toda la ciudad, del país y de muchas partes del mundo. Esta comunidad ha dialogado con formas y culturas de lo más diversas, aprendiendo a mirar a otros, a escuchar con mayor atino y a reflexionar sobre quienes somos y que queremos.

En resumen: el FARO sólo puede ser una obra colectiva, construido con las ideas y sueños de muchos actores, nos corresponde a todos protegerlo, apoyarlo, proyectarlo y hacer que crezca aún más y se siga desarrollando.

FARO (Entrada)

Quienes hemos participado en la construcción del FARO, consideramos que la cultura es el mejor instrumento para el desarrollo humano, que es la manera más decidida de combatir la inseguridad y la violencia, que es una forma de diálogo y encuentro y es ante todo la posibilidad de vernos a través de la mirada de otros. No existe civilización sin pensamiento crítico y reflexivo, no se puede combatir a la barbarie sin diálogo y cultura.

Los jóvenes de la Ciudad de México han encontrado en el FARO quizá el único espacio que aún dialoga con sus formas y estilos de vida, es el FARO un lugar donde las expresiones como el rock, el punk, el ska, el reggae, la música electrónica, el surf, el happy punk, la trova, los ritmos afrolatinos, entre muchos otros, se pueden presentar de manera pública y de acceso libre, sin que esto represente un peligro para la ciudad y su patrimonio, aquí creemos firmemente que los jóvenes son el principal capital social de la ciudad y que solicitan de un gobierno los espacios necesarios para expresarse y desarrollarse, no buscan tutoría ni paternalismo, ni que conduzcamos sus vidas o sus roles, quieren confianza en lo que ellos hacen y en las formas en que se manifiestan, desean que la ciudad y sus calles tengan un lugar para ellos, demandan derecho a la ciudad y al futuro.

La Ciudad de México es una ciudad de ciudades, en ella conviven innumerables formas de expresión, su diversidad es un capital para quienes nos dedicamos a la promoción cultural, el FARO reivindica el espacio público como uno de los activos más importantes, que tiene una política pública de carácter cultural; el hecho de que hoy se puedan reunir miles de jóvenes en nuestros foros demuestra la madurez de una comunidad y la decisión de sus ciudadanos y sus autoridades de hacer gobernable la ciudad, tomar la calles para la cultura es, sin lugar a dudas, vivir mejor.

FARO (Oficinas)En estos dos años, el FARO ha realizado más de 600 eventos e impartido más de 120 talleres, sus profesores han hecho propio el reto de construir junto con sus alumnos, propuestas culturales acabadas, no se puede omitir el enorme esfuerzo de maestros como Gabriel Macotela, Eugene Walsh y Carlos Martínez, quienes al frente del taller de escultura en metal han llevado a sus alumnos ha exponer en la Escuela de Pintura y Grabado "La Esmeralda" y en el Museo Universitario del Chopo, entre otros tantos lugares; el de la compañía de teatro del FARO, quienes, encabezados por María Luisa Vázquez, han montado la obra llamada "Tierra, tierra", próxima a estrenarse en el Teatro Sergio Magaña; el de Hugo Peláez, quien al frente de cientos de jóvenes a lo largo de estos años ha tenido en la creación de alebrijes la posibilidad de mostrarnos su talento, además de organizar el Primer Encuentro de Cartoneros de la Ciudad de México; cómo no mencionar a Víctor Lerma y Mónica Mayer, quienes han llevado su propuesta de proyecto integral de arte (performances) a casi todos los eventos del FARO; a Felisa, tallerista de vitrales, que ha desarrollado con sus alumnos cientos de piezas; al juchiteco Santiago Regalado "Puga", maestro de papel hecho a mano, taller que se ha convertido en uno de los símbolos del FARO; a Efraín Herrera, que junto con sus pupilos han creado la imagen gráfica del FARO; a Antonio Ortiz "el gritón", quien cada día nos sorprende junto con sus discípulos al utilizar las instalaciones del FARO para intervenirlas y hacer instalaciones permanentes; a Víctor Jurado, que ha enseñado el uso de la mirada a través de la fotografía; a Javier Muñoz, escenógrafo, amante del jazz, quien muchas veces ha salido de las instalaciones acompañado de sus aprendices a las dos de la mañana porque "nos picamos trabajando"; a Héctor Villazón, quien con su cátedra de guitarra clásica, ha servido de base para que sus educandos ingresen al Conservatorio Nacional de Música; a Marcela Navarro, que todos los días al llegar nos demuestra que las señoras pueden contribuir a través del taller de corte y confección al proceso creativo; a Miguel Peña, que trabaja la madera para darle vida a la imaginación por medio de la forma y la textura; a Rafael Catana, en su taller de expresión musical o taller de locos como él le nombra, que ha enseñado a trovar la ciudad y musicalizar historias; a Trilce López, que con la danza le ha dado sentido a la vida de cientos de mujeres de esta zona; a Ernesto Lumbreras, poeta y escritor que nos demostró que un taller de literatura podía ser tomado de manera masiva por más de veinte alumnos como ocurre aquí; a los talleristas que participaron y que ahora navegan en otros mares, a los talleristas invitados del extranjero, a todos ellos nuestro compromiso y nuestra solidaridad, ustedes son el espíritu del FARO.

FARO (Oficinas)Otra parte de la tripulación que hay que reconocer es a los artistas, grupos y promotores culturales que con su trabajo han creído en el FARO, con ellos (muchas veces sin cobrar) y con sus muy diversas actividades, hemos logrado que más de 160 mil personas ingresen al FARO: rockeros, performanceros, músicos de cámara, cuentacuentos, trovadores, artistas plásticos, narradores y poetas, entre muchos otros, han pasado por este recinto, no sólo artistas consagrados como Maldita Vecindad y los Jubilados de Cuba, Alberto Castro Leñero o Domi, sino también jóvenes creadores que nunca antes habían tenido una producción digna y un espacio que creyera en ellos. A los cientos de artistas que se han presentado en el FARO a lo largo de todo este tiempo, nuestro agradecimiento y respeto, nuestra admiración y compromiso. Han sido, sin lugar a dudas, fundamentales en esta travesía.

El FARO ha contado con el respaldo y continuidad de tres administraciones de la ciudad: la del Ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, la de la Licenciada Rosario Robles y la del Licenciado Andrés Manuel López Obrador; así como la de dos administraciones culturales: la de Alejandro Aura y la del Doctor Enrique Semo, para ellos nuestra admiración y respeto, nuestro compromiso y nuestra solidaridad.

Pero también es cierto que el FARO tiene problemas económicos sistemáticos, a lo largo de este periodo se ha reducido su presupuesto de manera gradual y sus instalaciones no han recibido el mantenimiento indispensable para su óptimo rendimiento; el proyecto incluía una fase B de construcción, que ya cuenta con un proyecto ejecutivo para poderlo realizar de forma inmediata, se tiene maquinaria parada por no poder contar con las instalaciones adecuadas y existe una falta de materiales para la elaboración de piezas, esto ha generado que se eleven voces solicitando apoyo inmediato, voces que deben ser atendidas, porque de no ser así, se pone en riesgo al proyecto mismo.

FARO (Oficinas)Entendemos las políticas de austeridad de nuestro gobierno, entendemos que para la cultura los recursos siempre son escasos, pero el FARO ha demostrado su valor estratégico en la vida cultural de la ciudad, es aquí donde se da servicio a los más necesitados, es aquí donde hemos hecho nuestro el lema de "primero los pobres", para ellos lo mejor de la cultura de nuestra ciudad y del mundo.

Por ello, creemos necesario que todos estos actores (comunidad, talleristas, autoridades, asambleístas, etc.) hagamos conciencia de la necesidad de comprometernos de manera definitiva con el proyecto, comprendamos que la luz que de él irradia es importante para todos, por ello, queremos un FARO lleno de oportunidades y de desarrollo, un FARO para muchos años y muchas generaciones, un FARO para pensar el futuro y la esperanza, un FARO para pensar en muchos faros para la ciudad.

Por eso y a pesar de los grandes esfuerzos y el compromiso del Secretario de Cultura de la Ciudad de México, el Doctor Enrique Semo, quien en todo momento ha reconocido la importancia del proyecto en el marco de las políticas públicas de la ciudad y de los muy importantes apoyos que hemos recibido por parte del Jefe Delegacional en Iztapalapa, el Licenciado René Arce Islas, hago un llamado a nombre de la comunidad del FARO para buscar juntos los recursos necesarios, con el fin de seguir cumpliendo sus funciones sustantivas de fomento y promoción cultural.

María Luisa Vázquez, Floriano Martins e Benjamin González

Desde el FARO nos surgen algunas ideas que queremos explorar:

- Le pedimos al Secretario de Cultura, al Jefe Delegacional en Iztapalapa y a la Presidenta de la Comisión de Cultura de la Asamblea Legislativa, encabecen la creación y promoción de un fideicomiso de apoyo al FARO de Oriente.

- Solicitamos el inicio de una gran campaña de donaciones de materiales para el arte, que haga de nuestra bodega un espacio rico en objetos y materiales.

- La conformación de la Sociedad de Amigos del FARO, donde sus miembros realicen una aportación mensual a la institución.

- La gestión ante órganos internacionales de apoyo a la cultura, para lograr que se otorgue financiamiento al FARO, ya que cuenta con amplio prestigio y credibilidad de todos los artistas extranjeros que aquí se han presentado.

- Realizar las gestiones necesarias para contar con una cafetería y una Librería del Pórtico, que genere recursos para la institución.

- La creación de una estrategia de financiamiento que confiera viabilidad al FARO para los próximos 4 años, entendemos por viabilidad, no supervivencia, sino desarrollo y crecimiento para lograr su consolidación.

Estas son algunas ideas para iniciar una amplia discusión entre todos nosotros, queremos decir que será responsabilidad de todos impulsar dichas iniciativas y esperamos muchas más ideas para este fin.

Hélio Rola assinando a "Mexicana"

Tenemos la enorme posibilidad de continuar con estos cambios profundos y duraderos, podemos seguir construyendo utopías y paradigmas, la posibilidad de la cultura es infinita, hace casi cuatro años entramos por primera vez al edificio y Juan, en aquel entonces el velador cuidó de este galerón abandonado durante 8 años: fue el orígen, nuestro primer habitante, hoy, han pasado 160 mil personas, son de carne y hueso, son en quienes debemos confiar y apostarle todo a su futuro, son niños, señoras, jóvenes, ancianos, son nuestra comunidad, a ellos nos debemos y por ellos este barco seguirá navegando.

Benjamín González (México, 1972). Advogado. Em 1998/99 trabalhou na Dirección de Programas para la Juventud e, a partir de 1999, desempenha-se como Director da Fábrica de Artes y Oficios de Oriente (FARO). Em maio de 2002 estiveram em visita ao FARO o artista plástico Hélio Rola e Floriano Martins, um dos editores da Agulha, ocasião em que foram feitas as fotografias que ilustram a matéria, por Martins e Rola, que também é autor da gravura Mexicana, doada a este importante projeto cultural mexicano. Agradecimentos a Karla Monfavón. Contato: malfavon22@yahoo.com.mx

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