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revista de cultura # 2/3 - fortaleza, são paulo - setembro de 2000 |
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Rosa Elvira Alvarez, poesía y dialogía José Guillermo Ros-Zanet
Por la memoria develamos
el ser; y se nos devela el ser… Develamos nuestra
mismidad… y nuestra alteridad. Pensar, percibir, imaginar, soñar,
memorar, poetizar. La poesía excelente es búsqueda y aprehendimiento del
ser, de los hechos y las cosas, de las vidas y las muertes, de las
resurrecciones y las muertes. Recordar (recuerdo) es
retornar de las vidas a la vida. Es el retornar del ser y volver al tiempo
y al lugar primordial del ser: La nostalgia es
una orquídea/que me florece en el pecho /…/ ¡Flor del Espíritu
Santo!/marchítame los recuerdos/que allá en la niñez dormida/. Pasa un coche y su
cochero,/detrás le siguen mis sueños/camino hacia el cementerio/. ¡Que tristes
pasan los sueño camino hacia el cementerio. Poetizar es una altísima
forma del pensar: En el poetizar se unen una ontología de la intuición,
que es ontología de la imaginación y una ontología de la razón, en el
ser (Y recordemos que el ser sólo puede ser… porque, sencillamente, el
ser no puede no ser). En el ser todo es. Pensar es usar un lenguaje.
Poetizar es usar un habla (mi habla) poéticamente, y más. El hombre es
el ser que piensa y se piensa. El hombre piensa (presente), imagina
(futuro), recuerda (pasado)… El hombre es el memorante, el ser que
memora y re-memora. Es el ser que recuerda, y
es el recordado. Recordar es tomar conciencia del pasado. Y no recordamos porque
tenemos pasado: Es que tenemos pasado porque recordamos; porque memoramos
y re-memoramos. (Se dice que la empiria es
el modo más alto de saber; y es, se dice, un modo compuesto: La percepción
originaria de los seres, los hechos y las cosas, y la propia percepción…
Pero la intuición parece ser la vía regia del saber, y del conocer. La
memoria que hilvana memorias). Ser consciente de algo es
pensar, y es tener conocimiento de algo. Poetizar es pensar… Y llenar el
habla y la escritura, de un saber, de un conocimiento que siempre estuvo
allí, en nuestra historia vital, en el ser… Ya Platón afirmaba que
conocimiento es recuerdo. (Entonces: recordar es conocer). En la profunda vivencia
(percepción) del presente, añoramos, rememoramos, buscamos e
interpretamos el pasado, e imaginamos el futuro, interminablemente.
Inacabablemente hacemos pasado… Presente y futuro están siendo pasado. Pensamos y poetizamos el
pasado, el presente y el futuro…En el ser y por el ser somos, hemos
sido, y seremos. …Y nos hacemos
inacabable presente mientras somos… pero no sólo somos. Somos
ser-siendo, ser-sido y ser-que-será. Y somos haciendo y haciéndonos
pasado, presente y futuro: Llevo una angustia
en los ojos/ y otra en el alma/…/ Las manos pálidas traigo/ y largas
por la nostalgia/…/De arañar tanto el recuerdo/las uñas llevo
gastadas/…/Panamá que yo recuerdo/pequeña y enamorada/…/ Con el
traje a las rodillas/…/Cuando yo te vuelva a ver/estaré ya tan
cambiada/… La percepción, la
imaginación y la memoria no son excluyentes: se hacen una en el ser, en
el habla, en el tiempo… En la poesía de las esencias. En la intuición
de la poesía. "Llevo", "Recuerdo", "Estaré". Y acaso no sea del todo
cierto lo que nos dejó dicho el filósofo: "pasado, presente y
futuro, en cuanto tales, no son, no existen: uno ya fue; el otro no ha
sido todavía. Y el presente está dejando de ser cada instante del
mundo." El hombre es el eterno Homo-Viator, el
ser-siempre-en-camino. Digo que el pasado, el
futuro y el presente (mi pasado, mi futuro y mi presente) son, están y
existen en mi conciencia, en mi memoria. Y en mi memorar son y están cada
instante de sonido o silencio…Conciencia de la propia conciencia,
autoconciencia…y la autoconciencia tiene el tiempo en sí; no es sólo
conciencia en el tiempo. Es tiempo en la conciencia, conciencia–tiempo,
tiempo–conciencia. Historia.
Pensar el pasado, ahora,
en este instante, en este firme o leve tiempo presente, no es, y no será
nunca, un acto necrológico. Es y será, sí, un retorno, un advenimiento,
un regreso, un volver, una resurrección: "Sé lo que
es el recuerdo: es un comienzo y es volver a nacer donde hemos
muerto"… (palabras de mi libro "Ceremonial del
Recuerdo"). Recordar es suscitar y
re-suscitar hechos, objetos, cosas, vidas. Y es como un resucitar. Y Rosa
Elvira Alvarez retorna con todo su ser (habla, pensamiento) al profundo,
lejano lugar originario. Tener conciencia del
pasado es hacer presente el pasado. Sincronía y diacronía. Encuentros de
las formas (raíces) ancestrales de nuestra comunión originaria con la
tierra y las cosas y los acontecimientos del universo natal. Encuentro con
la palabra primordial. ¿ Pensamos sólo con
percepciones e imágenes, y nos comunicamos sólo con palabras? ¿O se
piensa con palabras, con objetos y hechos, que estaban y están antes y
después de la palabra, por la palabra? Y se poetiza con palabras,
señales, signos, símbolos y silencios. Y hay un habla gestual en
silencio, y un habla de silencios, con silencios del gesto. "Acerquémonos
a la lumbre para que podamos ver lo que hablamos", esto dicen, suelen decir, los budis de Fernando
Po, en sus reuniones ceremoniales. Y Rosa Elvira Alvarez
llega hasta la lumbre natal: "Ah, mi Valle de
(la) Luna/en ti nací y en ti muero/…/ /habitante en mi
recuerdo:/tu Rondón y tu Risacua/-no tuve mejor espejo-/ y aquel
San Pablo del alba"/
"Ay del día en
que ese brazo/-fiero gesto de amenaza-/con su pueblo diga: abajo/ las
banderas mal izadas./ Amanecerá ese día/hora sin fecha en el alba/… Su poesía primera es
sentido sosegado de lo natal… y seguirá ascendiendo para ser sentido de
Patria a lo largo de los tiempos de su obra. Pero no es el sentido
cantonal ni nacional chauvinista (la poesía excelente no es ámbito ni
lugar para nacionalismos estrechos: Es poesía de las esencias, de las
esencialidades de la identidad). Es la búsqueda de lo
universal desde lo más particular… "Lo más particular es lo más
universal", dijo el filósofo… Lo profundo regional se hace
nacional, y lo profundo nacional se hace universal. "La autoconciencia
(que es conocimiento y voluntad de saber y de ser del ser) no tiene
principio ni fin; es eterna, absoluta", nos dejó dicho
Gentile: Y sobrinos los dos
de un todo eterno/que nos devora cada madrugada. La autoconciencia está en
el tiempo, pero también el tiempo está en la conciencia…Tiempo y
eternidad. Temporalidad e
intemporalidad. Lo estático y lo moviente. La autoconciencia que se hace
poesía. Búsqueda de la profunda Identidad. "El tiempo es
la imagen móvil de la eternidad inmóvil", dijo Platón. Conciencia de la propia
conciencia, (que es la conciencia del mundo, de su mundo y de su habla),
que en Rosa Elvira Alvarez se hace poesía excelente. Dice R.E.A.: En el fuego
viviendo, consumiéndote/en una eternidad que es sólo un día/… Si no hay conciencia no
hay mundo. El mundo es conciencia del mundo. Mi conciencia es conciencia
del mundo y de mi propio mundo; conciencia de mí mismo ante el mundo y
entre mis semejantes. Mi mundo es mi conciencia. El límite de mi
conciencia es el límite de mi mundo…El límite de mi pensamiento es el
límite de mi mundo…El límite de mi habla es el límite de mi mundo. Búsqueda afanosa y
amorosa del mundo desde las palabras, en los hechos y en las cosas. En los
otros y en mí mismo. En la (mi) otredad y en mi inacabable mismidad. Mijaíl Bastín establece
una diferencia esencial entre cosa y persona, como límites (¿o será
como apertura?) del conocimiento… Se dice, entonces, que el conocimiento
de una cosa da origen a un discurso monológico… En tanto que el
discurso nacido del conocimiento (mutuo encuentro) de las personas es un
discurso dialógico… Y si ese texto nace desde y en el universo de la
poesía será, lógicamente un texto poético dialógico… Monología y
Dialogía. Clausura y apertura. Poesía de la inmanencia y poesía de la
trascendencia. Se dice que hasta en lo
inorgánico hay un mínimo grado, indetectable, de conciencia. Rosa Elvira
Alvarez aprendió (hizo) poesía con los ángeles (con las esencias) del
tiempo y de la lluvia, de la tierra, de la brisa y de las aguas
provincianas, con los ángeles y los arcángeles de los amaneceres
solares; del alba perdurable, en el lugar natal, del espacio y del tiempo
natales. Todo en ella se hace vida. Más vida y más Conciencia de Vida.
En las cosas más sencillas encontró la Vida. La mínima conciencia de
vida se hizo "vida en diálogo". "El ojo verde de
la naturaleza,/siempre alerta e insomne/me mira desde el lago./En su
pupila me miro toda"/… Por el lenguaje Rosa
Elvira no sólo habla para los otros, sino que habla también para sí
misma; en los otros, esencialmente. Por eso es necesario acercarse a su
existencia (a su vida) para comprender mejor las esencias de su ser y de
su quehacer poéticos. Es el Habla de las cosas y los acontecimientos. Y
los acontecimientos y las cosas (no sólo los seres) le hablan con un
lenguaje de claridad y oscuridad, de mismidad y alteridad, de nacimientos
y acabamientos, de temporalidad y de intemporabilidad. Monologismo y dialogismo
intensos y extensos, a lo largo, ancho y profundo de una obra perdurable. Con Rosa Elvira Alvarez se
hace evidente que la poesía no es sólo monólogo, sino profundo y
extendido diálogo. La dialogía poética. Encuentro con uno mismo y con
mis semejantes, y con los objetos y los acontecimientos que llenamos y que
nos llenan de tiempo, de eternidad. Rosa Elvira, poéticamente,
dota de vida no sólo a las cosas, a los objetos, sino, también a los
sentimientos y a los acontecimientos. "El desamparo me
lame/de los pies a la garganta"/… Todo en su entorno se hace
persona. Ella habla y todo responde en un profundo lenguaje de vidas. En algunos de sus poemas
del libro "Romance de la montuna", nos dice: "Cascabel es
mi lengua/ campana mi corazón/ cascabel y campana/ eso soy yo". " Y entonces,
por la tarde/ una alegría aún incomprensible/ viene a llorar al quicio
de mi puerta".
"Sócrates
transformó su nostalgia en una filosofía cuya cima es algo eternamente,
inacabable, la más alta meta de todo anhelar humano, la contemplación
intelectual… Mediante la penetración en pos de este conflicto último e
insoluble, su anhelo por la vida pierde su carácter conflictivo: el amor
–la forma típica de manifestación del anhelo- se convierte en parte
del sistema, en un objeto de la explicación del mundo. Eros pasó de dios
del amor a principio cósmico". (Destaco algunas palabras). En este grande, y metódico
y lúcido filósofo cobra un inmenso significado la tácita comunión que
él establece entre nostalgia, filosofía (visión del mundo) anhelo,
amor, principio (sentido) cósmico. Y en esto nos hace más
conprensible la Vida y la Obra Poética de Rosa Elvira Álvarez. Rosa Elvira Alvarez, en su
impulso creador poético, y desde una profunda saudade, desde la
nostalgia, alcanza a infundir vida a los objetos, a las cosas de la tierra
natal…Y hasta las sensaciones y emociones se hacen corpóreas…Transmutación
de los objetos. Ellos se hacen alma y carne (ser) en la persona de la
poetisa. Ser en el ser… entonces ella "es" cascabel y campana.
Ella es la pequeña y dulce tierra natal. Ante ella y en ella, como sujeto
cognocente, los objetos, las cosas se llenan de voz propia, se hacen
seres…personas de una poesía perdurable. Es así como la poesía de
Rosa Elvira Alvarez, ante las cosas, no se queda en el monólogo, no se
cierra en el monólogo. Lo trasciende. Su poesía es apertura. Es diálogo
con los seres y las cosas. Y es un diálogo fecundo y fecundante. Dialogía y monología a
un tiempo. Dialogantes. El gran filósofo Maurice
Merleau-Ponty nos dice lo siguiente en su conocida obra "Fenomenología
de la Percepción": "En la experiencia del diálogo entre el
otro y yo se constituye un terreno común; mi pensamiento y el suyo forman
un mismo tejido…Y hay en él un ser que a ambos nos pertenece". Es en este "terreno
común" (en este lugar infinito) intuido por el gran filósofo donde
Rosa Elvira Alvarez realiza el trascendente y luminoso diálogo con los
seres y las cosas. Espacio infinito y lugar de un encuentro inacabable.
Poesía Perdurable. Y allí, también he querido dialogar con Rosa Elvira
Alvarez y con su poesía perdurable. NOTAS Hace más de veinte años
(1977) se publicó la primera (y única) antología de las obras poéticas
de R.E.A. Está conformada por cuatro libros: "Nostalgia"
(1942),"El Alba Perdurable" (1968), "Romance de la
Montuna" (1969) y " 7 sonetos al Escorial" (1970); libro
este último que, según la publicación antológica ("El Alba
Perdurable" INAC. Colección múltiple) consta de 8 sonetos en total,
y de 18 poemas más. Tanto en el primero como el tercer libro predomina
(domina) el sentido de nostalgia; porque sigue presente, aunque
disfuminado, en los otros dos libros. Dentro del texto me refiero a estos
cuatro libros con las siguientes letras mayúsculas (iniciales): N.,A.P.,
R.M. y S.E., respectivamente. Sentido que parece
adensarse aún en algunos poemas del último libro recogido en la antología
(7 sonetos al Escorial): Ver los poemas titulados "A un niño que se
llama Juan" y " La Oración del Limpiabotas" Es evidente que a lo largo
de los cuatro libros de Rosa Elvira Alvarez, persiste la percepción
(Intuición y Razón) y la expresión de un ser en honda comunión
(dialogante) con la vida toda. Lo divino y lo humano: una como doble
senda. Jerusalén del cielo y Jerusalén de la tierra. Alma, cuerpo… Los
primeros cuatro poemas (sonetos) del libro "El Alba Perdurable",
tienen igual profundidad y densidad temporal (cuerpo) que los ocho poemas
(sonetos) del libro "7 sonetos al Escorial", que son búsqueda
iluminada de lo intemporal en lo temporal (alma). Alma y cuerpo, llevados
a espacios y tiempos de Dios y de los hombres. El segundo libro de R.E.A., "El Alba Perdurable", es presencia y ausencia, recuerdo y olvido del ser amado. Un profundo canto al amor corporal, transubstanciado en alma y lumbre del amor conyugal… Pero aún allí sigue, vigorosa o tenue, la nostalgia… Una altísima poesía, amoroso-corpórea (que ya conoce estudios serios aproximativos) que espera la muy necesaria y honda iluminación crítica, de síntesis, de unicidad del ser: hacer uno nostalgia, diálogo, amor humano y sentir Divino, y sentido de lar, y de patria. Al igual que espera la poderosa poesía ascético-religiosa de los "7 sonetos al Escorial". En ese conocer y en ese camino pretendemos andar. |
José Guillermo Ros-Zanet (Panamá, 1930). Poeta. Contato: roszanet@sinfo.net. Página ilustrada com obras do artista Cruzeiro Seixas (Portugal). |