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revista de cultura # 30 - fortaleza, são paulo - novembro de 2002 |
| artista convidado: patricio ponce (equador) |
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Identidades difusas: la obra de Patricio Ponce Lupe Alvarez En su libro Señas
particulares, Jorge Enrique Adoum acoge una idea de Nestor García Canclini sobre la
necesidad de prestar más atención a lo que se transforma que a lo que se extingue. Tal
reclamo resulta imprescindible para remover los modelos de una identidad estereotipada,
que se aferra a los signos de un supuesto pasado incontaminado, desconociendo las
dinámicas culturales que nos descubren otros rostros.
La propuesta artística de Patricio Ponce indaga en el desgaste de viejas formas de asumir nuestros procesos culturales y, en esta tarea, nos presenta imágenes inquietantes; usos novedosos de antiguos íconos, actualizaciones perversas de expresiones milenarias, cruces motivados por la coexistencia de relaciones sociales de diverso orden que emergen de nuestra sensible hibridez. Espacio de encuentros, de apropiaciones y ansiedades por captar desde la apariencia y la imitación de rituales, inesperadas facetas del Ecuador.
En ese ambiente -Ponce ha trabajado para esta obra con simulacros de espacio y montajes alegóricos al museo-almacén- se presentan toda suerte de objetos que por sus formas y motivos nos remiten a las nociones más trilladas de lo propio. Como dice el artista con ironía: "todos los objetos y pinturas, aquí, son auténticamente ecuatorianos". Con esta señal característica expone cuadros en marcos tallados a mano, dorados y con espejos, paisajes turísticos donde la pintura se ofrece como representación suprema del sitio deseado por el viajero, mistificaciones naif, presuntos objetos de culto y otros artefactos emblemáticos de lo popular, todos ellos investidos de nuevos contenidos.
El Pato se apropia de los recursos simbólicos de tales formas y las interviene con
elementos que trastocan su identidad. Aprovecha su evidente familiaridad para encontrar
ideas frescas de un presente que, en su discernimiento, convoca sin distingo a las partes
que día a día lo hacen. En muchas ocasiones, la pintura asume un rol protagónico que actúa los manierismos usados para satisfacer al ojo común. Se trata de dotar de autonomía expresiva a lenguajes que tienen arraigo y que, históricamente, han desempeñado funciones estimadas por la comunidad. Ponce los emplea con varias intenciones. Unas veces crea vínculos promiscuos que acentúan el estatus problemático de valores artísticos como la autoría, la originalidad y la expresión... En este caso se encuentran los paisajes típicos comprados a un pintor popular, o sacados de postales que el artista interviene incluyendo detalles de los autorretratos de Van Gogh, uno de los símbolos supremos del Yo poético y de la fibra sensible de lo propiamente pictórico.
Otras veces asume prototipos artesanales para subvertir su función decorativa por medio de textos de marcada postura ideológica. El racismo, los complejos de inferioridad, o la conflictividad del mestizaje, son tópicos que el creador roza en piezas como la de la Miss negra, en el retrato también en negro de la selección nacional de football, o en esa "réplica" de la máscara símbolo del Banco Central del Ecuador que moldea el rostro del propio autor. Resulta relevante la estrategia de convertir en íconos a personajes que conforman una especie de panteón personal, y que se ubican a medio camino entre el reconocimiento y el anonimato. Sus héroes, como él mismo ha dicho, son los representantes de valores excluídos, marginados por habitar los bordes de las normas sociales; son, más bien, antihéroes que, en la jerarquía de lo simbólico, se encuentran en el mismo rango de los lenguajes que sirven de base a la construcción de sus imágenes.
Ponce juega con estructuras ancestrales, con señales de un pasado que, lejos de congelarse, se renuevan con preocupaciones de hoy. Su obra testimonia las variadas formas de decir y cuestionar que el arte tiene, y se defiende como postura reflexiva, partícipe de la discusión cultural, que no por ello deja a un lado la excelencia que sostiene al valor artístico. |
Lupe Álvarez Pomares. Directora de Investigación y Curaduría del Museo Antropológico y de Arte Contemporáneo (MAAC), Guayaquil. Directora de Investigación del Catálogo de Arte Contemporáneo en Ecuador. Agradecimentos a Edwin Madrid, da revista Línea Imaginaria (mq-5@uio.satnet.net). Página ilustrada com obras do artista Patricio Ponce (Equador). |