revista de cultura # 33 - fortaleza, são paulo - março de 2003

artista convidado: enrique lechuga (méxico)

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Enrique Lechuga: el placer de devorarse

Enrico Franceschi Nardi

.

…el hombre cree vivir y sin embargo
ya está muerto 
y desde hace mucho tiempo 
va y viene en un triste decorado…
Jacques Prévert

Enrique LechugaEl arte de Enrique Lechuga es una enciclopedia anatómica de la desesperanza, una caótica exasperación del ser en forma de látigo que no cesa en rebanarse las entrañas para CARCAJEARSE de este mundo aunque sea por un instante. La Existencia se transforma en alguien todavía más cruel, se destruye y se construye para volverse a destruir, a negarse, a foooooornicarse, a devorarse lentamente en una escala de mayor demolición donde lo único permitido es la risa de un futuro salvaje: "Comerse el corazón en las tinieblas o arrojarlo a los perros" (Georges Darien). La decepción cruel e infinita.

Enrique LechugaA Enrique Lechuga no le basta con desproporcionar la realidad y hacerla pomposamente feita para gritarle a todos que así le da salida a sus angustias, que así se "exorciza" ¡como si la obra cambiara al sujeto!. Lechuga no se deja llevar y afirma: "El artista debe de entender que nunca se sacara los demonios. No, el artista sólo decora su podredumbre y en reducidas ocasiones consigue establecer un diálogo con ella y nada más".

Collagista malvado, Lechuga se obstina con la idea de la desfiguración macabra del cuerpo humano. En primer plano nos ubica al protagonista: el hombre y sus restos o los restos del hombre dentro de una rabiosa cacería contra él mismo y contra el mundo. Cortando, mutilando y transformando sus huesos, sus animales, sus gestos, sus órganos, sus miembros, sus latidos, su sangre, su histeria, su sexo para observar finalmente a ese reguero de partes hablar, esa suciedad que llamamos vida lanzarnos –quizá una última bofetada. Chimpancés en el estómago, quijadas de nalgas, cocodrilos-axila, cráneos mordidos, mujeres dentro de un caballo, vaginas dentadas, jinetes desollados, partos orgiásticos la crueldad jalando el gatillo o como diría Corcobado, "vomitando el alma en las esquinas".

Enrique LechugaNo sólo la figura central de los collage importa es el fondo el que otorga movimiento al carácter convulsivo de su obra. Si bien, el elemento principal está generalmente compuesto por objetos y recortes al centro del cuadro, el fondo -en su mayoría compuesto por papeles rasgados instintivamente a mano- es un paisaje virulento, un festín tortuoso de un desorden dramático y en constante agitación trepidatoria. En cada cuadro, el espectador se ve forzado a emprender su propia lectura-ensamble juntando un fondo frenético y zigzagueante con un iracundo primer plano: una verdadera pirotecnia orgánica que sentencia nuestra mirada a seguir el delirio de bosques destrozados, casas en derrumbe, fósiles descuartizados, rostros cercenados, árboles enredados, praderas fracturadas etc., la naturaleza se suicida y anuncia la llegada de una escena totalmente colérica, satírica , destructiva y escéptica.

Enrique Lechuga"Podemos imaginarlo todo, predecirlo todo, salvo hasta dónde podemos hundirnos", decía E. M. Cioran y creo que en este sentido, la obra de Lechuga se descubre furiosamente dentro del abismo. Desciende a los extremos para reconfortar su ira en cada carcajada mientras se devora una, y otra, y otra y otra vez.

Enrico Franceschi Nardi (Italia, 1958). Poeta, inventor y ratero italiano detenido en Barcelona, España, durante el invierno de 2001. Creador de la primera guillotina portátil, ha publicado Cómo asustar a los turistas (Come far paura ai turistí) y ¡Que me cremen por favor! (Brucciatemi per favore!). Contato: riconardi@hotmail.com. Página ilustrada com obras de Enrique Lechuga (México).

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