revista de cultura # 33 - fortaleza, são paulo - março de 2003

aglogo (tarja).jpg (41350 bytes)






 

Francesc Torres: la metamorfosis del arte

Miguel Ángel Muñoz

.

Francesc TorresEl proceso estético de la obra de Francesc Torres (Barcelona, España, 1948), transcurre en dos vértientes: una introspección intensa, y un exigente autocultivo intelectual. Encarnación  y cristalización de un espacio puro; tiempo mismo  para negarse e inventarse. Desde finales de los años sesenta Torres se opuso al impulso atropellado de la modernidad: el arte es c´rítica social, y ese péndulo es la crítica del arte. " Más que los movimientos - dice Octavio Paz - de la pintura en el siglo XX es el movimiento hecho arte ".

Así, Francesc Torres alcanza a mediados de los setenta, su época  de madurez, consigue no sólo ubicarse en una posición clave del arte internacional, sino que protagoniza un paso adelante que, en cierta forma se enlaza con otras culturas (europea-norteamericana), y otros  caminos de especulación intelectual (filosofía). La propuesta de Torres atraviesa el inmóvil espacio de la pintura. Pronto se coloca en un privilegiada posición  frente a  la crisis de la modernidad que, con wl desvanecimiento de las ideologías y los discursos, va dejando huecos para un nuevo lenguaje creativo.

En este contexto la libertad el arte aparece como aventura, como tránsito poético en busca de identidad propia. Metamorfosis compuesta  por la interacción  con la materia y los objetos que la concretan. Percepción objetual; confirmación intelectual; experiencia perceptiva.

El espacio en Torres se mueve, se bifurca y se recompone. Espacio inpedito. Espacio que nace y desaparece en el tiempo. No es extraño, sino sorprendente. El caso de Torres me apasiona - como otros artistas: Klee, Picasso, Morandi, Beuys - por transformar la realidad. La unión de estas dos palabras es un desafío a la invención  artística: reflexión sobre el espacio, y recomposición por el espacio.

Objetos, imágines, videos, instalaciones, escenografías, son el cruce visual y táctil de la obra del artista. Es imposible traducir en palabras todos sus componentes, sería interminable. El arte de Torres emerge de una crítica radical a su momento histórico. Por una parte, la comprensión y análisis del régimen franquista., fruto del fascismo en España. Por otra, entender la complejidad irreversible de nuestro tiempo, que configura la realidad existencial. Es una visión, en sentido estricto, extra-histórica. Cada reflexión es equilibrio en continua evolución. Sentido inverso de las ideas. Propone y define. Desde estos conceptos hay que entender la obra de Torres y entender el doble camino conceptual que lo anima. Sus instalaciones son espacios intemporales, evocan una historia, fabrican imágenes. Cierto, todo objeto es crítico del contexto; asimismo, es un puente entre él y el espectador. Convergencia contradictoria, pero que gravita en un espacio cambiante. Unión y desunión de lenguajes que se atraen.

El primer desarrollo artístico de Torres es reconstruir la historia desde el arte. Es una crítica despiada al inicio de  la época fascista en 1943, años dolorosos e inolvidables para el artista. Crea instalaciones donde hay que revolorar el momento en que su país supera la crisis. Elabora un inmoviliario visual-poético: un automóvil, una bandera española, objetos destrozados, quemados, y otros elementos que estructuran  la composición de la instalación. En este espacio palpamos y vemos el  exterior e interior  del artista. Creo que esta serie de reflexiones concluye con las instalaciones: Cincuenta lluvias (1991), Memorial (1992) y Crónica del extravío (1992), que son, de cierto modo la "superación" de un pasado inolvidable.

Francesc TorresEn varias ocasiones Torres se ha referido a su propia obra: "Es una reacción virulenta ante el caldo de cultivo ideológico e histórico que vive España una vez finalizada la transición política del franquismo a la democracia". Es una crítica que quizás no podríamos definir, pero sí  percibir, sentir, entender.

Las instalaciones primeras, que produce entre 1968 y 1980, descubren su desencanto por la modernidad. El tiempo respira, gravita, encarna. Este período es a su vez, testigo del conflicto que el artista vivía en esos años. Creación y movimiento al comienzo de la aventura. Es sorprendente observar como las imágenes se convierten en lenguaje, lo llama, lo desconoce, pero al mismo tiempo, lo habita.

Sobre las cenizas de los astros, las indivisas de la familia,
estaba acostado el pobre personaje, después de haber
bebido la gota de la nada que falta el mar. (La ampolleta
vacía - locura - ¿ es todo lo que queda del castillo?)
Desaparecida la Nada, queda el castillo de la pureza.

Francesc TorresEstas cenizas de astros, que descubre en estas líneas Stephane Mallarmé, sustituyen la mafia que existe en la obra de Torres. El objeto es contemplación estética de acciones mágicas. En los años setenta el artista abandona España. Rompe con el pasado. Ruptura no momentánea. Se instala en París, y, después en Nueva York. En ambos países  su visión del universo cambia  como una asamblea de signos. Es una etapa de encuentro consigo mismo. El espacio tan incierto, se vuelve materia: símbolo desconocido.

El predominio del espacio sobre la materia se inicia en los años noventa. Sin embargo, estos elementos están presentes en todas las épocas creativas de su producción. Esta  fidelidad a la transformación  del espacio es un emblema de pasión del artista. Pero este culto provoca, no límita. Entre 1990 y 1993 Torres produce  una serie de instalaciones, videos y trabajos fotográficos (una serie de portadas manipuladas de la revista Newsweek), todo el proyecto en conjunto lo título:  Newsweek Series y  Forget Everything. Estas obras rienden homenaje al concepto, al tiempo, al espacio. El total del trabajo es una manifestación más sensible, única, enigmática. El concepto es más abstracto, un triunfo  sobre la materia del espacio.

Entre las piezas de estos años me sorprende una en especial: Memorial. Diversos objetos provocan un espacio, un espacio histórico. En realidad, una metáfora que se une por un tema: el recuerdo de la guerra civil española. Quizás  sólo habría que detenerse en comprender la historia como una realidad, como hecho consumado y asimilado  por el artista. El término concepto hecho raíz como sueño imprevisto. Esta instalación es el final de una serie, como decía anteriormente, dedicada al régimen franquista. Construcción sorprendente: un reflejo de luces, sombreros que guardan cabezas desiertas, cuerpos ausentes. Abren caminos sonoros que se discurren ante nuestra mirada inmóvil. Me parece que Torres invierte vocablos: el espacio se convierte en forma hecha de tiempo.

Circuitos cerrados, serie de tres instalaciones, que tienen una estrecha afinidad formal y temática. Perder la cabeza es una metáfora sobre la realidad cotidiana. Mutación por cambiar el mundo, crear lo imposible en el universo. La pieza es una figura de vibrio pintada, que es la imagen de Fray  Pedro de San Dionisio, una cinta de aeropuerto y pista de sonido. La cebeza del santo gira constantemente en círculo, un acto cíclico, juega con la perdida transitoria de la cabeza y la ausencia de dominio sobre las situaciones cotidianas. Perder la razón  se ha vuelto enigma  y ese enigma es el llamado al silencio. El gravitar hace audible la materia. Esta imagen es la posía del espacio. Rilke decía que no deseaba que le quitaran sus demonios porque con ellos se irían  también sus ángeles. Quizás por ello Torres no quiere desprenderse de la materia. Continuidad y confirmación que se mantiene a lo largo de su discurso plástico.

Francesc TorresSoliloquio de la felicidad, es otra instalación  compuesta de candelabros, una caja electrónica de regulación de luz, un vaso  con agua y una pista de sonido. Es un comentario sobre el estado actual de la política. La sintaxis estética y el sentido crítico de esta pieza es análogo a las series anteriores. El espacio y la historia están en constante  comunicación, quieren expresar, definir, nombrar. Es, en definitiva, un planteamiento sobre el lamentable hecho de que la clase política nunca está al nivel social que requiere la sociedad contemporánea. Cada objeto es una forma inédita. Movimiento inverso: crítica y propone. El mundo material no se examina ya en su exterioridad, como formando parte de un todo orgánico, sino que se desmenuza lo aparente, investigándo sus estructuras interiores y objetivas. El espacio es uno de los momentos del arte de Torres. El sonido que incluye es un canto, y ese canto no es palabra, sino vibración. El espacio es silencio.

Cada video, instalación o proyecto gráfico de Francesc Torres es un signo del espacio; cada uno reclama y recupera  formas distintas, pero en un contexto todas gritan lo mismo: arte. Privilegio excesivo y minoritario del gusto artístico. Tal vez la instalación sea un arte intemporal, un abanico de realiades invisibles, que con el tiempo serán irrepetibles. Hay que decirlo: es una profanación de los sentidos visuales, y Francesc Torres es un gran profanador de sí misno.

EXPOSICIONES INDIVIDUALES
[Selección]

1973 Two Exercises, IIIinois Center, Chicago
1975 
Almost Like Sleeping, Artists Space, Nueva York
1977
Accident, 112 Greene Streer Gallery, Nueva York
1979
John Doesn't Know What Paul Does, The Everson  Museum, Syracuse, Nueva York
1981
The Head of the Dragon,  Whitney Museum of Americam Art, Nueva York
1982
Drawings, Elise Meyer Gallery, Nueva York
1984
Tough Limo,Washington Project the Arts, Washington, DC
1986
The Dictatorship of Swiftness,La Jolla Museum of Contemporary Art, La Jolla, California
1988
Belchite/ South Bronx,The Museum of  Modern Art, Nueva York
1991 La Cabeza del dragón,Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid, España
1992
Crónica del extravío, Lalería Elba Benítez, Madrid, España
1994
Tho Late for Goya, Museo de Arte Moderno, México, Df
1996
A-B, IVAM, Instuto Valenciano de Arte Moderno, Valencia, España 
2000
Circuitos Cerrados, Fundación Telefónica, Madid, España

Miguel Angel Muñoz (México, 1972). Poeta, historiador y crítico de arte. Es autor de los libros de ensayos: Yunque de sueños. Doce artistas contemporáneos; La imaginación del instante. Signos de José Luis Cuevas; Ricardo Martínez: una poética de la figura. Es director de la revista Tinta Seca. Contato: miguelangelmunoz@prodigy.net.mx. Página ilustrada com obras de Francesc Torres (Espanha).

retorno à capa desta edição

índice geral

triplov.agulha

triplov.com.agulha.editores

jornal de poesia

Banda Hispânica (Jornal de Poesia)