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revista de cultura # 59 |
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Mario Maffioli: "llevar el
paisaje por la senda de la abstracción es una de las propuestas que más me
han interesado" Alfonso Peña
A finales de los años 80 y principio de los 90 su creación asciende con gran fervor por los caminos de la investigación del paisaje costarricense. A lo largo de prolongadas sesiones de trabajo “en el trópico caribeño”, imprimió a sus telas de mediano y gran formato toda la comunicación que debe existir entre el ser humano y la naturaleza. Para Maffioli, una vida “en armonía” solo es posible si el ser humano y el medio ambiente forman parte del mismo ecosistema. Su propuesta está situada dentro de los parámetros del arte contemporáneo latinoamericano. Por el color, por los trazos, por la sensualidad de la abstracción, por el vigor con que utiliza los variados instrumentos en los diversos planos de la pintura. En la actualidad, de sus sobresalientes imágenes plásticas fluye un universo personal. Lo mismo se puede argumentar –a su favor– en sus esculturas vernáculas o en la producción de Obra Gráfica. El espectador (sea en Nueva York, Berlín, Estocolmo o San José) que se ubica ante alguna de sus obras tiene a veces la impresión de encontrarse ante el espacio cósmico, o ante una selva electrónica; en otras ocasiones, le pareciera estar frente a la jungla amazónica en llamas. Es posible que, de ese modo, Maffioli, nos dé una descripción del mundo contemporáneo. Con sus “sube y baja”, con el inocultable progreso industrial y el carácter irracional implícito en la falta de programas que protejan el medio ambiente. Una sola imagen de Mario Maffioli, elegida al azar, puede llevarnos en un solazado viaje de color, de música, acentuado por la sobriedad del diseño; expresado con firmeza en la sociedad tecnificada de hoy. [AP] AP Mario, en tu trabajo artístico se puede rastrear un estrecho vínculo con la música. Algunas de tus obras incluso se pueden “leer” como una sinfonía o con música experimental como soporte; aquellas obras musicales que rompen con el espacio y parecieran tener las diversas particularidades del mundo contemporáneo. MM La música es muy importante en el desarrollo del arte abstracto. A principios del siglo XX, cuando emerge la abstracción como una de las formas más decisivas en el arte de nuestra época, la música influenció a pintores como Kandinsky y Mondrian, para ejecutar obras de impresionante contenido plástico, lleno de armonía musical. Cuando se observa su obra de ellos y la de otros artistas se puede apreciar una cadencia musical, una especie de “viaje musical” dentro de la tela. Se nota la gran trascendencia que la música alcanza por ejemplo, en la obra de Mondrian Bougie–Bougie, ampliamente divulgada en todo el planeta. En mi caso la música es un complemento muy importante. Yo no trato de incorporarla en mi pintura como si estuviese “haciendo música”; más bien conecto el pensamiento del arte abstracto, que es un pensamiento desinhibido, que no tiene referencias, que no contempla interpretaciones, a la música, que igualmente es un fenómeno indescifrable y muy humano. La música, al igual que la abstracción, es un proceso intelectual de difícil conceptualización, pero compuesto de una pureza indiscutible. AP Hay que estar en tu estudio de Luna Park, en San José, en ese vasto espacio, para percibir la notoria fusión que se logra entre imagen visual y la experimentación sonora. En una visita a tu estudio, recuerdo que en una extensa pared estaba tu obra Chromatic triptych (100 X 240 cm), una especie de metáfora visual. Me dirigí hacia ella; en el mismo instante percibí unos sonidos no lineales, eclécticas formas musicales que viajaban desde el rock psicodélico, la música clásica y el jazz. Se trataba de Bob in Dacron, de Frank Zappa, interpretado por la Sinfónica de Londres. Me quedó (y me queda) la impresión de que ese puzzle (abstracción, formas, color, sonidos musicales) se convierte en un modo muy persuasivo de graduar algunas de tus obras. MM Estamos de acuerdo en que la música puede tener una gran conexión con la poesía y la pintura. Depende del tratamiento que le de cada “artífice” a la hora de interpretarla. Eso que me dices me parece extraordinario; es probable que sea algo inconsciente. Por lo general, cuando pinto, escucho música clásica, jazz o experimental. Esto en el interior del taller; por eso cuando aparece alguna persona del exterior puede percibir ese momento que vos recordás. Es curioso, pero si se observa esa obra mía se le puede encontrar muchas coincidencias con esa obra musical. Y es que mi pintura no es lineal; es rupturista y suelta en sus formas y sus contenidos. Debe existir una vibración que te guía a la hora de pintar que se conecta con lo musical. Yo invito a nuestros lectores a vivir la grata experiencia de lograr la comunicación visual con las formas musicales.
AP En mucha de tu producción, a lo largo de treinta años de trabajo, has elegido la temática ecológica. Probablemente, debido al exagerado aumento en el riesgo de destrucción por crecimiento irracional. Ahora que tiene mucha vigencia meditar sobre el cambio del clima en el planeta, tu paisajística abstracta se dirige hacia la problemática urbana. MM Para todos nosotros es un momento muy importante el que vivimos. Debemos meditar sobre la condición ecológica de nuestro planeta, la condición “adversa” en que estamos colocados en la Tierra; no solo nosotros, sino los animales y las plantas, nos vemos perjudicados por el visible deterioro. Una de las formas más directas en que yo me he visto influenciado (lo mismo que mi obra) es por la maravillosa ecología y la rotunda experiencia de vivir la experiencia natural de este paraíso de Costa Rica, donde la belleza es exuberante. Sin embargo, una de mis preocupaciones actuales, acerca de este tema, es cómo organizar la convivencia en las zonas urbanas, cómo organizar a las comunidades para que tengan conciencia de que vivimos en un entorno inmerso en la naturaleza. No somos seres aislados en medio de lo natural; más bien nos hemos apoderado de esos espacios que deberían estar protegidos y comprender la irracionalidad de la contaminación de los ríos y los mares, la contaminación que producen las fábricas con sus materias tóxicas lanzadas al aire enrarecido… No tenemos conciencia de cómo proteger los ríos, los bosques, las fuentes de agua natural, organismos, que nos permite crecer y desarrollarnos como especie. Sin embargo, tengo la fe y la esperanza, al igual que en otros países como Alemania, donde esto se ha tomado muy en serio a partir de la tremenda influencia que ejerció Joseph Beuys para la constitución del Partido Verde. Sus partidarios se entregaron en las diversas ciudades alemanes a la tarea de lograr el equilibrio de convivencia entre las zonas urbanas y las naturales. Es importante recordar que, aunque nosotros vivamos en un valle rodeado de parques nacionales y tengamos el privilegio de mirar hacia las montañas y poder apreciar esa maravillosa extensión verde que nos rodea, estamos en el centro de un valle, el valle central, que inexorablemente debe ser rescatado para beneficio de quienes estamos ahora y de las generaciones que vendrán. AP Simultáneamente, hay un despliegue, un interés de renovar el paisaje costarricense (desde diferentes ángulos: por la técnica, el color, por el tratamiento del tema), sin perder de vista algo esencial en tu pintura: son paisajes abstractos. MM En el año 1998, unos meses antes de la inauguración de una de las últimas retrospectivas de la obra de Piet Mondrian en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, se inauguraba en la GANAC de San José, una muestra de mi pintura que se llamó Abstracción naturalista; menciono la exposición de Mondrian porque se llamaba Naturalismo en la abstracción. Para mí es muy importante, lo mismo que lo ha sido para artistas como Pedro Arrieta y Fabio Herrera: desde un inicio fuimos embriagados por la naturaleza. Ese es un nexo que une nuestra producción plástica: el paisaje, la humedad, la geografía, el trópico, todas las ventajas que tenemos de vivir aquí para apreciar la multiplicidad de paisaje que tenemos a la vista. Para mí, llevar el paisaje por las sendas de la abstracción es una de las propuestas que más me han interesado. A través del paisaje, tengo la oportunidad de renovar mi temática sin apartarme de mis propias convicciones creativas.
AP Para muchos artistas contemporáneos, lo experimental no tiene demarcación, ni principio, ni final… Más bien a medida que transcurre el tiempo, se acentúa. En tu caso, me parece que liberas materiales (fósiles, piedras precolombinas, pértigas, petroglifos…) de sus contextos tradicionales y les imprimes nueva savia, vitalidad, identidad propia. MM En el siglo XX, la vanguardia fue un hecho que marcó con profundidad el modo de investigar y de trabajar la obra de los artistas contemporáneos. En Centroamérica no tuvimos manifiestos, ni postulados hacia el arte abstracto; no hubo la oportunidad de insertarse en los foros internacionales como fueron París, Moscú, Nueva York, Berlin, Barcelona. Sin embargo en Costa Rica existe un arte abstracto muy importante, que ha dotado a los artistas de un lenguaje propio. Cito, por ejemplo, a Otto Apuy, artista que ha sido pionero en las instalaciones, en el uso de sus materiales; a mí me ocurre lo mismo, para pintar acudo a los “objetos encontrados”, esto me ha animado para indagar en la escogencia de mis materiales, hago acopio de diversos instrumentos que luego tienen función muy diferente para lo que fueron creados; ahí es donde podemos encontrar una transmutación de la energía. Sostengo que el arte contemporáneo está dotado de todos esos fundamentos que lo hacen tener una vigencia actual. En el país hemos tenido una especie de retroalimentación en relación con los diversos instrumentos y técnicas que utilizamos algunos artistas. Esto nos ha proporcionado una identidad propia en relación con el arte abstracto. Se ha conformado una cultura de la abstracción como ente cultural y como pueblo. Esto es herencia de nuestros antepasados precolombinos; ellos simbolizaban en la naturaleza los eventos cosmogónicos a través de formas y símbolos. Es una manera muy primitiva de abstracción; sin embargo, en la actualidad, la abstracción se ha insertado en el sentir costarricense, los niños y los jóvenes artistas se han visto influenciados en el desarrollo de sus obras por la abstracción. Sus obras denotan claros perfiles abstractos. AP Muchas veces el artista, cuando pinta, irradia su estado de ánimo. Vos trabajás con la gama de los verdes la selva y la jungla; en el paisaje tropical predominan los verdes y amarillos; algunas abstracciones geométricas con la gama de los azules, verdes y amarillos matizados de insinuaciones magenta. El color rojo intenso tiene un significado muy especial en tu pintura. Lo utilizás con osadía y ardor en las telas. Por ejemplo, la obra Igneous (100 X 150 cm) es un plano rojo con dos símbolos en verde esmeralda. Podríamos enumerar otras obras más o menos semejantes que utilizas en grandes espacios, acompañados de una mancha azul, un símbolo, alguna distorsión geométrica. ¿Cuál es tu estado de ánimo cuando utilizas el rojo y que significado tiene para vos ese pigmento? MM Casi siempre se mencionan algunos colores que inspiran más que otros dentro de la producción de un artista. Creo que el artista debe estar sumido dentro de su trabajo y tener la plenitud de conocimiento y comprensión hacia ese tipo de propuestas. No es el placer por el oficio, donde se trabajan algunas horas, más bien se trata de trabajar continuamente con el pensamiento durante el día y la vigilia. Los colores son muy simbólicos. Muchas veces las personas me preguntan por qué pinto con colores tan fuertes. Es posible que las personas piensen en un color más decorativo, que sea afín a sus procesos psíquicos. Sin embargo, creo que es muy importante ser libre a la hora de escoger los colores. En un paisaje tan cromático como es el nuestro, es muy importante reflejar esto. No puede ser que un artista esté “instalado” en el paisaje costarricense y sus colores sean de baja frecuencia. Nuestros colores son tórridos, audaces, reflejan una posición geográfica, un privilegio de existir que hay que aprovechar. El azul, meditación; el verde, intelectualidad; el rojo, vida, como la sangre que corre por las venas; el amarillo, renacer; el naranja, amistad; los utilizo todos juntos para expresar esa manera de analizar tan particular que tiene el paisaje costarricense tan particular. Un paisaje donde las montañas son azules y el cielo es limpio y claro. El rojo me llama la atención. Es un color maravilloso, nos da paz; somos seres rojos.
AP Vos no “montás” instalaciones con piezas de avión y tubos calcinados de lavamanos recubiertos de escamas de fibra de vidrio. No; más bien “sorprendés” con unas esculturas vernáculas; retomás el concepto de lo figurativo y la tradición animalística. ¿Cuándo y dónde te iniciaste como orfebre de la talla directa? MM Admiro mucho la creatividad de los artistas del siglo XX. Desde 1915 empiezan a darse las instalaciones. Lo mismo que la comunicación que tienen con el cine: en la actualidad las instalaciones han llegado a niveles impresionantes de comunicación. Ahora no son frías ni calculadas, más bien están llenas de pasión y sentimiento, que pueden producir muchos matices y formas. Sigo creyendo que la pintura es la “reina de las artes” y tiene mucho que decir aún; no está muerta, como tratan de dar a entender algunos “escépticos”. Ella se alimenta del video, de las instalaciones, del arte contemporáneo, todo este enlace hace que la pintura se este renovando constantemente. La escultura me interesa sobremanera. Me parece que todas las personas podemos modelar formas, de alguna manera; pero esculpir, tallar y sacar formas y niveles de un objeto sólido es algo que me inspira profundamente. Mi interés por la escultura nació desde el momento en que entré en contacto con la escultura africana; me llamó la atención la forma en que esos artistas “se entregan” con esa pasión, con esa sensibilidad. Utilizan rudimentos y materiales sencillos, pero a la vez logran unas obras de magnífica belleza que expresan formas muy contemporáneas, raras, lejanas, antropológicas. Creo que toda esa escuela se puede recuperar; es el placer de trabajar con las manos, el intelecto es maravilloso pero no podemos dejar de trabajar con las manos. Basta ver la satisfacción que produce observar nuestros pensamientos materializados en una escultura. AP En tu “rodaje” artístico es de gran importancia tu trabajo como artista gráfico. ¿Cómo analizas el desarrollo de ese “conocimiento” en los tiempos actuales? MM En lo personal, el interés por la obra gráfica es una especie de desvelo cotidiano. Me parece que en la actualidad Internet ha revolucionado muchos aspectos de esta disciplina. Imagínate que una imagen gráfica puede verse al mismo tiempo en miles de ordenadores del planeta. Esto no podía darse antes del advenimiento de la tecnología avanzada. La obra gráfica se daba a conocer por exposiciones, revistas, periódicos, pero no como ahora. Estoy convencido de que en la actualidad la obra gráfica tiene más vigencia. Los grabados, por ejemplo, funcionan en las campañas publicitarias, en el marketing, en “la onda fashion”, en las vallas publicitarias, en un impresionante encadenamiento de la vida cultural del mundo actual. Si conversamos en torno a los artistas contemporáneos, es muy interesante lo que sucede. La obra multiejemplar tiene un valor considerable y es rentable; existen muchísimos coleccionistas de obra gráfica que valoran y avalan a los artistas que promocionan en sus colecciones. AP Cómo vehículo de expresión, la serigrafía tiene en tu trabajo una importancia predominante… MM La experiencia de la serigrafía me ha llevado a conclusiones muy importantes. Me apasiona trabajar esta técnica, pues he descubierto que ella se acerca con mucha fuerza a la pintura. Es muy plástica y el artista que la utiliza por largos períodos puede encontrar una serie de paralelismos con el lenguaje plástico. Es una maravillosa técnica, con la cual se pueden conseguir excelentes resultados creativos. Si damos una mirada al arte contemporáneo, comprobaremos que la mayoría de los artistas íntegros del siglo XX la ha trabajado de una forma intensa. En mi caso particular, la serigrafía me lleva por senderos donde todo el tiempo estoy descubriendo nuevos conceptos e interrogantes, además de que en el plano cotidiano es una técnica muy social, y eso me parece notable. AP Intentemos una suerte de viaje en el tiempo, ¿de qué modo llegas a interesarte por la abstracción? MM Desde muy joven me interesé por el mundo de la imagen. Confieso que no busqué la pintura abstracta; ella me encontró. Con una sola obra que visualicé y pude analizar, quedé seducido, maravillado por aquella imagen que me liberaba de la forma, de lo figurativo, que me liberaba de los conceptos tradicionales, de los prejuicios. Me liberaba de lo prolijo, de los traumas de la educación, para llegar a un momento en que el cerebro tiene que ser cien por ciento imaginativo. Hay personas que no tienen esa capacidad de abstracción. Con todos los años que tengo de estar trabajando la pintura abstracta, tengo la certeza de que todavía es un movimiento que está en pleno desarrollo. Siempre he creído que esta conformada como una corriente internacionalista. En la actualidad se localizan diversos polos abstractos en muchas ciudades del planeta. AP Recuerdo tu video Ritual ígneo; de entrada apareces lanzando con unas cubetas el acrílico por sobre la tela de un modo desenfadado. Con un close-up a la tela, de pronto queda en la retina la impresión de un semicírculo latiendo con sus burbujas naranja-fluorescentes. Lo anterior me remite a tu obra Retrato de Max Jiménez. Esa burbuja abstracta de la que hablamos, más o menos se reitera en esa obra; el fondo es ocre intenso y una burbuja con textura de color verde ocupa la sección media de la tela.
MM La realización del retrato de Max Jiménez fue algo muy especial. Recuerdo que dentro del proyecto que llevó a cabo el MAC (Museo de Arte Costarricense), para celebrar el centenario del artista Max Jiménez, invitaron a diversos artistas para que cada uno creara un retrato de Max. A mí me sedujo la invitación; tomé en cuenta que estaba “fuera de lo normal” que como pintor abstracto se me invitara a trabajar ese retrato. La disciplina del retrato es algo muy planeado, muy meditado, como para tratar de dar un resultado diferente al concepto de aquella muestra colectiva. Lo analicé durante horas; intenté diversos esquemas para llevar adelante el reto de crear un retrato… Durante días y noches pensé en la imagen de Max Jiménez. Vi soles, lunas, lluvia, y nada… Se fue el sol; se ocultó la luna; vino el día de nuevo… De repente, cualquier día, mi mano fue guiada, hice un círculo verde sobre la tela blanca, un círculo que no está cerrado, un círculo inconcluso, para mi esto simboliza la vida de Max; un ser maravilloso que no pudo concluir su obra… AP Hace unos pocos meses apareció la edición de tu libro Collections, apoyada por los coleccionistas suecos Ulla y Greger Olsson. Es un libro que condensa treinta años de trabajo. En tu carrera artística marca un hito muy importante. Háblanos de las circunstancias que mediaron para que se publicara esta obra impecable presentación. MM En Nueva York conocí a Greger Olsson, una mañana calurosa del verano de 1994. En el tiempo en que Fabio Herrera y yo teníamos estudios en esa ciudad. Era una calle en pleno Manhatan. Era una mañana terrible, con demasiado calor. No se podía pintar; costaba estar concentrado; de pronto tocaron la puerta de mi estudio. En el momento en que abrí la puerta me encontré con el personaje más elegante que he visto en mi vida: Gregger Olsson. Con amabilidad me saludó y me preguntó por un artista cubano con el que él trabajaba y que ya no estaba allí. Conversamos de diversos temas. Me preguntó: “¿Esas pinturas son suyas?” Yo le dije que sí. Las observó por unos momentos y me dijo: “Voy a regresar para conversar con usted”. Regresó, al tiempo, y me pidió varias de mis obras. A partir de ahí (12 años para ser más preciso) se ha consolidado una gran amistad y he estado en sus proyectos. Él se ha encargado, junto a su esposa Ulla, de dar a conocer arte latinoamericano contemporáneo en Europa. Primero fue en Suecia, entre los coleccionistas amigos de ellos; después nos conectó con otras colecciones europeas. No es un asunto folklórico; la mirada de los coleccionistas europeos es más clara con respecto al modo de valorar al artista latinoamericano. Entre los artistas que ellos promocionan están Carlos Capelán y Fabio Herrera. Pasaron los años y un día de tantos Greeger y Ulla nos visitaron a Fabio Herrera y a mí en San José. Después de prolongadas conversaciones, nos expusieron la idea de que querían editar dos libros nuestros. La propuesta era maravillosa. Era algo con lo cual no contábamos. Trabajamos durante dos años en la edición, recopilación, catalogación de obras. La verdad que fue un trabajo intenso, lleno de escollos que fuimos superando. El producto final es la edición de esos hermosos libros, que fueron recibidos, con criterios y conceptos muy ajustados en Centroamérica, América del Sur, Estados Unidos, Europa. En este momento apenas nos reponemos del impacto que ha significado el privilegiado lanzamiento de estos volúmenes artísticos. |
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Alfonso Peña (Costa Rica, 1950). Narrador, ensayista y editor. Autor de libros como Noches de celofán (1996), La novena generación (1991), y Labios pintados de azul (2004). Actualmente dirige las Ediciones Andrómeda y la revista Matérika (www.materika.org). Contacto: manija@yahoo.es. Página ilustrada con obras del artista Mario Maffioli (Costa Rica). |
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