EL CUERPO DEL HIJO,
Y LA VOZ POÉTICA DE ROCÍO SORIA
Porfirio Mamani Macedo
En
el conjunto de estos poemas se representa la desintegración y
construcción de una identidad espiritual y corporal de un Ser,
que con mucha emoción recorre a través de la voz poética. Hay
imágenes violentas, tiernas, desesperadas; otras envueltas de
silencios y esperanzas. Los silencios son los espacios que la
autora introduce en el orden de los versos, los cuales aparecen
como cortes que buscan la esencia de una acción o idea a
concretizar. La esperanza es la búsqueda insistente, constante
como lo sugiere la poetisa: « ha buscado en los cajones algunos
mendrugos ». Aunque la búsqueda está presentada como una acción
incierta, ella nos introduce al mismo tiempo a un mundo
maravilloso donde podría encontrarse la felicidad. Para ello es
necesario atravesar el camino de la duda y sobrepasar aquellas
adversidades que surgen a lo largo de la vida, aquellos
laberintos existenciales que encuentra ese Ser por donde se
desplaza.
La soledad es un campo de batalla, donde se lucha consigo mismo,
es en el libro de Rocío Soria, como una sombra que se enfrenta a
otra sombra, siendo ambas la misma sombra, tal como aparece en
el hermoso verso: “no sabe si él o el del espejo ha despertado
primero”. El espejo es el rebote de la propia imagen que
desesperadamente se enfrenta desde el otro lado, desde el lado
interior que parece consumirlo en silencio, en ese lado donde la
soledad es además, el dolor que le permite resistir en la
búsqueda de sí mismo. A veces el Ser que aparece en los versos
de Rocío, es alguien que es un Hombre y un Dios; es un Ser que
vacila entre el mundo de la divinidad y el mundo terrestre. Sus
denotados desvelos aparecen como lanzas en su experiencia de la
vida, puesto que pesa una amenaza constante en cada uno de los
movimientos que hace.
En esa travesía vital, la muerte es apenas una imagen que se
confunde con las insistentes imágenes quebradas, desgarradas que
ese Ser debe soportar. Hay un evidente sufrimiento epidérmico
que flota en la contextualización de los poemas, es algo oculto,
invisible; así lo dice la voz poética : “el dolor es un asunto
que se lo resuelve en completa soledad”. ¿Acaso no es ésta la
experiencia cotidiana del hombre? Unos lo llevan con mayor
intensidad que otros; unos lo manifiestan, otros en el profundo
silencio lo guardan como un tesoro extraño.
El camino para ese Ser es un descenso a la vida terrestre, a la
vida concreta, casi a una vida infernal, es el paso doloroso del
hombre/hijo por un túnel colmado de angustias, indiferencias y
desprecios. Va como acosado por un destino que lo ha condenado a
permanecer en aquella ciénega oscura que lo acerca y aleja de la
muerte; y así, en su errancia busca el amor, busca la muerte. En
ese contexto la imagen de la mujer, a veces aparece como la
continuidad del camino difícil; entonces la mujer es otro
mundo, otra experiencia que explora la voz poética y nos lleva
por una senda descubriendo el campo espiritual del personaje
femenino, cuya particularidad es la búsqueda de una libertad sea
interna o externa, como lo refieren estos versos al expresar:
“Este bocado de oxígeno es el primero”, “el aire pita en mi
pecho”, “Quiero un bocado de aire”. Por esas sendas por las que
avanza la mujer o el hombre hay algo común que los une, aquello
lo de la unidad o la desintegración espiritual del ser, como lo
sintetiza la poetisa Rocío Soria, en uno de lo más bellos versos
de este libro: “No sé si voy caminando o voy desplomándome/ en
una especie de rueda de fuego / no sé si sueño o empiezo a
devenir”.
La poetisa Rocío Soria logra con mucha destreza abordar una
variedad de temas, tal un desafío, en la poética
Latinoamericana, y lo hace con una sensibilidad muy singular,
propia. Es uno de los mayores logros que sobresalen en sus
versos, los que indudablemente reflejan la emoción dolorosa y
profunda del hombre. A nivel temático alcanza una dimensión
universal al tocar temas como la soledad, el dolor, la búsqueda
de sí mismo, el desafío para encontrar una puerta, una luz, un
camino.
|
|
[Rocío Soria R. (Quito, 1979).
Realizó estudios en la Facultad de Comunicación Social de la
Universidad Central del Ecuador. Ha publicado su poemario
"Huella Conceptual", con el que obtuvo el Segundo Premio en el
Concurso de Poesía organizado por el Departamento de Cultura de
la Universidad Central del Ecuador, 2003; obtuvo también el
Primer Premio en el Concurso Interuniversitario de Relato Corto
organizado por la Universidad San Francisco de Quito, 2005;
Premio Nacional de Poesía Fanny León Cordero organizado por la
Asociación Ecuatoriana de Escritoras Contemporáneas, 2005,
Medalla de Bronce en el género cuento en el Concurso de Poesía,
Cuento y Ensayo organizado por la Facultad de Filosofía, Escuela
de Lenguaje y Literatura de la Universidad Central del Ecuador,
2006; Primer Premio Concurso del Libro y de la Rosa organizado
por la UNESCO y la Pontificia Universidad Católica del Ecuador,
2006. Ha publicado el poemario El Cuerpo del Hijo, 2008. Textos
suyos constan en diversas antologías nacionales e
internacionales.] |